


La costa levantina es preciosa y además de sus estupendas playas ( San Juan, Benidorm, Campello, Calpe, Altea, Denia... no sigo pero la listaes interminable ), tiene un interior de grandes contrastes.
No hablo de la potencia industrial que pueden significar las fábricas de pieles,calzado, cerámica, muebles...lista interminable a la que añado, porque la visita fue interesante, la fábrica de chocolates VALOR , que si soy capaz de sacar las fotos del móvil las pasaré al blog.
Además de interesante, sabroso, pues la cata final de sus chocolates te la pide el cuerpo nada más entrar, ya que un olorcillo cálido te invade desde que entras y ya se sabe lo goloso que es el chocolate. !Vamos, que no crea adicción ni nada !.
Nos acercamos a Ayora que está en un valle donde suele nevar con frecuencia en invierno.
La paella que preparó Mari Carmen estaba buenísima ( y las croquetas no digamos )
!Qué buenos productos tienen de cosecha propia !. El aceite de sus olivos, la miel y los exquisitos dulces de nueces , todo es para relamerse.
La tarde que dedicamos a ver su interesantísima iglesia renacentista el aire cortaba la respiración y se preparaba una buena nevada.
Germana de Foix al casarse pasó a vivir en el castillo que preside Ayora y , mujer culta,mandó construir esta iglesia. Los neoclásicos la consideraron pobre y decidieron transformarla...
El resultado fue que los añadidos neoclásicos se cayeron y las paredes , ahora, están desnudas: fin de lo uno y de lo otro.
Vicente sabe de Arte todo y más si se trata de Valencia y sus entornos. Todo estolo hemos sabido por él . Ha sido un cicerone muy paciente y se adapta a que le interrumpamos su explicación, o sus planes si iba a enseñarnos algo y decidimos cambio de planes.
Esto de las interrupciones, cuando daba clase me llevaban los demonios, pero él lo lleva con humor.
Luis, sobre todo, funciona intermitentemente y cuando su cerebro inquieto da esos saltos hay que echarle paciencia, porque la curiosidad lo devora y la impaciencia es su mejor punto fuerte.
ALTEA merece párrafo - y visita - aparte. No descubro nada a los que ya estaban en el secreto, pero es un pueblo perfecto ( bueno, para vivirlo no tanto , pues sus empinadísimas calles exigen buenos pies y más fuertes piernas ).
Todo empedrado, el suelo exige contemplarlo, como sus miradores exigen acercarse a ver las grandes extensiones de costa levantina.
Las casas están cuidadísimas, todas en cal blanca, podría pasar por un pueblo de las Alpujarras, aunque tiene su propia personalidad.
Los artistas se han asentado en Altea desde hace ya muchos años y los bajos son un muestrario permanente de sus creaciones.
Cuando conocí Mojácar en Almería ( hace más de 30años ) era un pueblo semejante : lleno de bohemios y restos del sesenta y ocho. Pero no era tan hermoso.
Altea no creo que defraude a nadie y mucho hemos tardado en acercarnos.
Ahora....¿sabré sacar del móvil las fotos que saqué? ....
















