
LA MONTAÑA MÁGICA : TINDAYA
En Fuerteventura , concretamente en Tindaya , fue donde Eduardo Chillida encontró la montaña con la que soñaba.
También lo fue para los aborígenes, pues en sus laderas se conservan podomorfos , testigos de aquel tiempo y sus ritos.
Situada sobre el llano de Esquinzo, en un paisaje desértico, con vista al mar, Chillida la imaginó como su gran obra.
La genialidad consistía en vaciar un 0,3% de su volumen para crear en ese vacío interior, un cubo de 50 mts. por cada lado y con tres entradas desde el exterior.
El que penetrara en él sentiría el sobrecogimiento de su pequeñez, ausencia de sonido alguno y percibiría su conexión con la Naturaleza, la montaña, vería el mar desde las entradas , el horizonte, el Teide lejano y, por la noche, la luna.
Un proyecto poético y místico, donde el escultor nos haría sentir nuestra pequeñísima escala humana frente al Universo.
Pero…años antes de morir Chillida empezaron los desastres. El Gobierno , en su habitual desgobierno, entró en un disparatado conjunto de errores jurídicos ( si sólo pensamos bien, que pensándolo bien, no pudo ser eso sino un enorme negocio…)
De momento – sin que aún se haya movido una piedra – llevamos gastados 18millones de euros…
El origen : en 1982 D. Luis Bittini – amigo y correligionario de D. Lorenzo Olarte en el partido – compró unas tierras que cogían la montaña de Tindaya y alrededores para extraer su piedra, muy apreciada en la construcción.
En 1993 hacía tiempo que la situación financiera de su empresa ( Cabo Verde S.A. ) era de bancarrota. Pero apareció Chillida – al que alguien llevó a ver esta montaña como la que él podría elegir – y se enamoró de ella. No sabía lo que le esperaba .
El Gobierno decidió cumplir su proyecto y declaró la zona como Bien de Interés Cultural. Creó – asombrosamente con participación de Bittini en un cincuenta por ciento de capacidad decisoria- el Proyecto Monumental de Tindaya .En el contrato que los vinculaba , Bittini no vendía , sólo “cedía” sus derechos en la explotación minera – recordémoslo, en quiebra - estimándolos en un valor de 900 millones de pesetas y , además , imponía unplazo de 4 años para que el proyecto Chillida se realizase…
O los servicios jurídicos del Gobierno no leyeron las cláusulas, o eran unos inocentes, o…se puede pensar lo que se quiera, ante lo que sucedió y sigue sucediendo.
Transcurridos los 4 años, sin ejecutarse, debía devolvérsele el terreno. En Gastos de Estudio e Implementación se pagó otro pico, y siguió sin moverse piedra alguna…
( Ya llevamos dos mil millones de pesetas de gastos ).
Entretanto, Bittini, con el dinero que había recibido del Gobierno le pone un contencioso al propio Gobierno por valor de 92 millones de euros, de daños y perjuicios por negarle la concesión minera , la misma que lo llevó a la quiebra , dinero que le debemos pues ganó todos los contenciosos…
En 1996, Carmelopadrón – diputado y arquitecto – propuso a Lorenzo Olarte-, como vicepresidente del Gobierno, que se expropiara Tindaya y se comprara la explotación por menos de 20 millones. No se hizo. ¿ de nuevo pensamos libremente o sólo analizamos los datos ¿
Si – como ahora parece – se reactiva el Proyecto Chillida, aún tendremos que dejar a Bittini los beneficios de la extracción y venta de la piedra , pues ni se le expropió ni se compró la tierra.
Los que soñábamos con la belleza que Chillida propuso , ya sólo tenemos miedo.
¿Qué más podemos pagar ¿ ¿A quién le toca ahora?