lunes, 6 de octubre de 2008

Con la que está cayendo...

Sí, con la que está cayendo , me dedico a "des-saturarme" de tantos pronósticos, periódicos que trago a grandes dosis y tratar de anticipar qué más puede pasar...
Todos tenemos alrededor a personas que están siendo muy castigadas ( y sólo se han dedicado a trabajar duro, ser serios y cumplir con muchas obligaciones, pero ahora las empresas son tiburones o sardinas). Los primeros ponen en la calle , por docenas, a sus trabajadores; o cierran el grifo de los créditos- la Banca- y se cierran ellos mismos como tortugas en su caparazón, esperando a que escampe o a verlas venir.

El miedo es libre pero ahora se pasea por tiburones y sardinas, todos están tocados.
Es cierto que estábamos viviendo muy bien, !Qué calidad de vida tenemos los españoles!, presumíamos , pero esta situación no puede verse como castigo divino sobrevenido sin más ni más; No ha habido previsión por parte de quienes manejan el "gran cotarro": en primer lugar los deméritos del pato cojo han sido apabullantes, dos grandes guerras sin salida, un conflicto que ha vuelto a enquistar - Palestina- Israel_- y las hipotecas basura que están hundiendo Norteamérica y arrastrando, lentamente al principio- y ahora a toda velocidad - al resto del mundo.

Hace un año creíamos estar a salvo del desatre americano y ahora no hay país que pueda cantar victoria.
También hace un año que desgraciadamente, teníamos por delante unas elecciones generales y , obviamente, se ocultó lo que estaba ya a las puertas. Fuimos miserablemente engañados : España estaba a salvo, el sistema bancario era fuerte y la economía iba a seguir creciendo...

Pienso en cuantas empresas, de saber lo que ya se estaba cocinando, no habrían esperado para hacer nuevas inversiones- que ahora les resultan asfixiantes - cuantas se habrían salvado de
expedientes de regulación de empleo o de ir al proceso concursal..., cuantos no habrían comprado ese piso que ya no pueden pagar, o no habrían puesto en marcha un negocio que no tira porque el dinero no circula y tendrán que cerrar.

Como jubilada pienso también en mí. ¿Seguirá el Estado pagándome por más de una treintena de años trabajando ? o ¿Qué harán los que ahora están en paro cuando se agote su período de cobro?

La economía es un enigma y no me he creído nunca a los expertos que dogmatizan "recetas"de curación que luego resultan inútiles. No hay posibilidad- con tantísimas variables como entran en las oscilaciones del mercado, incluso algunas tan humildemente "humanas" y, por tanto, impredecibles, de ser un gurú con la receta, a lo más que llegan es a curanderos, pero a la vista está que cada país está aplicando diversas fórmulas, pero la tormenta perfecta se ha desencadenado y nadie ha sabido pararla.

Mi última pregunta- inocente- por supuesto- : ¿Se vino Rodrigo Rato de Washington, dejando el FMI, porque "quería estar más con su familia"o...se olió la tostada a tiempo y se quemó otro?

jueves, 2 de octubre de 2008

El último encuentro

He terminado de leer uno de esos libros que todos deberíamos disfrutar. Reconozco que no lo conocía - y debe ser un buen pozo de ignorancia, si tengo en cuenta que llevo toda mi vida leyendo y hablando de Literatura- pero ahora puedo hacerle el pequeño homenaje en desagravio hablando de él.
Su autor es Sandor Márai, húngaro muy conocido en Centroeuropa y obligado dos veces a abandonar su país, la definitiva con la implantación del comunismo- y a no publicar en Hungría.
Su vida nómada y el amor a su patria debieron hacer de él un hombre triste o muy desengañado y, aunque vivió cuarenta y un años en Estados Unidos, se suicidó en 1989.

No debe ser, por tanto, casualidad que esos cuarenta y un años sean en esta novela los mismos que el general- personaje central de esta obra- espera el regreso de su íntimo amigo Konrad, huido tras una cacería, sin despedirse de él, cuya amistad era tan profunda y más intensa que la de un hermano y se había prolongado desde que ambos tenían diez años.

Cuarenta y un años en que no quiere morir - aunque no desea seguir viviendo- hasta no satisfacer dos preguntas.
Esta es la clave de la historia y va manteniendo el relato con una tensión que se va intensificando más y más cuanto más nos acercamos al final.
Pero no es el tipo de suspense de una novela negra. Es un estado de aristocrática imposición, propia de un personaje que ha dedicado su vida al Ejército y cree firmemente en los valores de éste y los que su padre, del que lo ha heredado todo, además de sus muchas riquezas y situación aristocrática, valores como lealtad, valentía, responsabilidad, honor...le han impuesto seguir viviendo hasta saber lo que Konrad debe contarle.

Con una hábil composición, de preparación del reencuentro, mientras el autor nos va dando pinceladas sobre ellos , sus vidas anteriores, su juventud, pasiones y situación en el mundo : uno muy satisfecho y agradecido- el general- otro muy desdichado por tener que hacer una vida que le es impuesta por sus padres, que además no tienen recursos económicos y a Konrad lo atan con el nudo de la obligación por el sacrificio de estos.

Paralela a la historia corre otra : la de los padres del general, que han vivido un amor como el que él mismo vivirá después con Kriztina, su mujer.
Todo son nudos de confluencia que obligan al lector a tener todos estos hilos permanentemente en la cabeza, pues todos explican el desarrollo final.

Toda la obra, una larga meditación sobre la complejidad del ser humano, puede decirse que es un larguísimo final desde que comienza la narración.
La personalidad de los amigos está perfectamente tratada y en aquellos aspectos- a veces cruciales- no se explica , queda en una nebulosa de preguntas; igual que nos sucede en la vida con los seres que tenemos más próximos y de los que no llegamos a entender ese punto de misterio que se resiste a mostrársenos.

Las incógnitas que esto plantea, la búsqueda de la verdad- aunque sea al final de la vida para darle sentido a la misma- y el desenlace abierto que Sandor Márai tiene- magistralmente- que dejar, pues si la amistad ha sido auténtica, ella sola tendrá que responderse.

¿Fue un cobarde el huido Konrad?. ¿No era un ser especial, de sensibilidad distinta al general?
¿Qué significa su pasiónpor la música? ¿Por qué Kriztina y su madre tienen esa misma pasión ?
¿No es el acusador y víctima alguien que no comprendió por ser distinta su sensibilidad?

lunes, 15 de septiembre de 2008

Hugo , enfermero stajanovista







En Valencia, hacía un calor tremendo y lo del Mundial de Fórmula 1 funcionó tan plenamente que al no haber reservado hotel con antelación , nos encontramos con que no había ninguna plaza libre. Hugo no podía uinvitarnos pues comparte un piso de estudiantes y , desesperados porque ni en el Corte inglés tenían nada, llamamos al Ayuntamiento. !Bravo por Rita Barberá! Había previsto que acudirían muchos jóvenes y tenían abiertos los Colegios Mayores. Nos recomendaron el Galileo Galilei y , cuando críamos que íbamos a encontrarnos con una cutrería juvenil, vemos que el Edificio era magnífico, las habitaciones - muy amplias- se limpiaban a diario, con cambio de toallas y !hasta servicio de jabones y geles!, comedor precioso, muy amplio, luminosos y con ventanales a los jardines que lo rodean, y con unos desayunos monumentales ( también comida y cenas, pero de eso no hicimos uso ).
El entorno, espectacular. Un campus americano en toda regla : seis canchas de tennis, desde nuestro balcón se veía un maravilloso parque y un polideportivo cubierto, pistas de bicicletas, lavandería de monedas, en los bajos un Centro Comercial, heladería con terraza, restaurante...no sigo, fue como encontrarte con un Hotel de 5 estrellas cuando esperas tener que dormir en un cuchitril.

Valencia "se portó" : yo quería celebrar mi cumpleaños- total un año más y mucha vida por delante, espero- allí con Hugo, que está trabajando ya como enfermero titulado.
Cuando cogimos el taxi desde el Aeropuerto, eran las doce menos cuarto y empezaba a llover débilmente. El taxista se lamentaba de que justo acababa de lavar su coche y la llovizna se lo estaba dejando bonito. Fueron pasando calles y calles. La lluvia arreciaba. Empezaron los truenos y relámpagos cuando nos acercábamos al fin del trayecto.
De pronto, Luis me da un beso : !Felicidades! - me dice -, son las doce de la noche y es tu cumpleaños. En ese momento el cielo empezó a caer sobre nosotros. Era una gota fría en toda regla, anticipada a Septiembre y yo- que he visto algunos fenómenos atmosféricos muy raros en momentos especiales, me sentí recibida al nuevo año con todos los honores.
Cuando , pasada la Formula 1, fuimos a un Hotel de verdad, nos quedó pena dejar aquel ambiente juvenil y lleno de extranjeros.
A Hugo lo han contratado en una Clínica privada de lo más puesta, pero de lo más abusadora. Contratan en verano a menos personal del que necesitan y los explotan a fondo. Todos los días quedábamos a comer con él. Debía salir a las 3, pero era raro que llegara antes de las 4.
Afortunadamente, frente a la Clínica había un Restaurante, bastante aceptable y muy bonito y los camareros y el maître se hicieron amigos, pues nos veíamos a diario.
El pobre chiqui llegaba sonriendo siempre, pero tan cansado que en cuanto comíamos nos lo llevábamos al "hotel" a que descansara.
Ha adquirido mucha experiencia, casi todos los días cuenta algo "raro". No son cosas habituales las que ocurren en un Hospital, especialmente es un muestrario de Psicología humana y reacciones varias. De momento el personal médico, no sale bien parado. Al ser privado, debe ser que tampoco contratan los médicos necesarios, a juzgar por sus reacciones. ( Al día siguiente suelen disculparse por sus errores, pero los enfermeros de entrada lo pagan ).
Pienso en lo distinto que debe ser , trabajar, por ejemplo, en situaciones de desastre absoluto, como en Haití o Cuba después del Gustav y del Ike que han dejado arrasadas casas, hospitales y todo tipo de necesidades sin posible remedio inmediato.
Seguro que en esos casos la humanidad y solidaridad son los sentimientos naturales.
A nuestras Clínicas les falta eso y repartir buen humor, no necesario, IMPRESCINDIBLE, para recuperarse cuando estás tan desvalido.

Han pasado tantas cosas...

No me he fijado cuánto hace que publiqué el último post, pero sé que nos fuimos de la isla un 21 de agosto, con el corazón encogido por el vuelo de Spanair donde murieron 154 personas. Volábamos al día siguiente - con la misma compañía y a la hora en que regresaba a Madrid el mismo avión Md que se cayó.
La tarde de la caída comíamos en casa con Gino y Dara, que también se despedían porque se iban a Chicago y San Francisco. A eso de las cuatro sonó el móvil de Dara: era Susana asustada porque creían que sus tíos Elsa Barbosa y Pepe Ramírez iban en ese vuelo. Desgraciadamente tardaron muchas horas en confirmar sus muertes y las cinco hijas tienen que asumir tanta tragedia, aumentada porque eran una familia-piña que todas las tardes iban a casa de sus padres ( son muy jóvenes, pero están todas casadas ),
Supongo que esto mismo estará pasando en tantas y tantas casas.
No pienso ir al Funeral de Estado, me bastó acercarme al de Elsa y Pepe y llorar con las niñas.
Tampoco ayuda el que los medios se hayan lanzado como buitres sobre una noticia tan "sabrosa"y que, encima, era agosto mes en que los periódicos no tienen qué llevarse a la boca ( Y dicho textualmente, cada vez son más carroñeros ).
Para nostros esa tarde fue horrorosa, más miedo me daba que volaran Gino y Dara que nosotros, porque iban más lejos... pero no quería trasmitírselo y les animé a que no volvieran a encender la tele en toda la tarde.
Como es notorio, todos hemos vuelto, sanos y salvos.

jueves, 14 de agosto de 2008

Ventajas de mi isla, Gran Canaria

Ayer comimos con unos antiguos compañeros de trabajo de la Península - que han vuelto tras bastantes años -y otros nuevos amigos que venían con ellos.
La conversación fue muy entretenida, pues dos de ellos se dedican al arte: uno desde la Arquitectura y otro desde el Teatro, donde hace y dirige unos montajes que es una pena que no hayan pasado por aquí. Le animé a que procurara hacerlo. Él nos animaba a que fuéramos a verlos a Sevilla. Quizás nos animemos, pero Mary y Eduardo llevan años ofreciéndonos su casa y tampoco lo hemos hecho. ..
En fín, que la conversación derivó a lo mucho que ha cambiado, no esta isla, sino Santa Cruz de Tenerife. !!Claro!! gritamos los demás, desde hace 20años hay una Caoalición Canalla que "preside" ATI ( con la connivencia inmoral de los representantes políticos de Gran Canaria, vendidos por algo más que un plato de lentejas ) y que cada vez más desvergonzadamente tiran y tiran del presupuesto autonómico para sus obras faraónicas ( siempre anunciadas con la coletilla. "El Museo mejor de Europa", o bien "El parque más grande de España" o bien "El auditorio mejor del mundo"...este latiguillo no lo sueltan y los afanes de grandeza todos sabemos lo que oculta : un gran complejo.
En realidad siento cierta vergüenza de hablar así, yo que estudié dos años en La Laguna donde fui muy feliz ( aunque salí algo "indocumentada", como comprobé al continuar en Salamanca, pero esa es otra historia ), vergüenza porque, además, muchos hemos llegado a pensar así después de años de negar la evidencia y de no querer ni oir hablar de este pleito pueblerino.
Pero los hechos cantan y ya no se puede pasar sin denunciarlo : aquí Guaguas Municipales necesita urgentemente 100 millones, sólo para sobrevivir y a Tenerife el Gobierno Autonómico la va a dar 200 porque Titsa tiene problemas...y porque el tranvía se lleva lo suyo.
Aquí nos quedamos sin Parque Marítimo en el Confital y en Tenerife hay varios;
Aquí los parques son apenas un puñadito de césped en una esquina con cuatro juegos infantiles ( mal cuidados , encima ) y allí inauguran uno nuevo magnífico.
Aquí no se extrae arena de Las Canteras y siguen años de estudios y más estudios sin que se tome la decisión antes de que mueran los cebadales y con ellos la vida marítima que sustentan, rompiendo el equilibrio ecológico y dejando la playa en "aguas muertas".
Aquí íbamos a rellenar este verano la parte de mar cercana al Teatro Pérez Galdós para proceder al ensanche y la creación de un Paseo Marítimo y otro por la desembocadura del Guiniguada y...¿alguien ha oído que se vaya a hacer? Otro proyecto empantanado...
Como La Gran Marina, negocio gigantesco que los partidos políticos se disputaban y por eso se paralizó, todos querían el negocio para sí y nadie tuvo la generosidad que esta isla necesita desde los tiempos de León y Castillo o más cercanamente del alcalde Ramírez Bethencourt y sus concejales.

La ciudad está paralizada, pero la gran esperanza somos nosotros mismos, los habitantes de una isla que, como nuestros amigos decían "está muy viva", la gente está y sale y acude a espectáculos como el Festival de Teatro y Baile en el Parque de Santa Catalina, a la Ópera en el Pérez Galdós, al Teatro en el Cuyás, al Cicca, al Auditorio. Todo está siempre lleno y no nos podemos quejar de vida cultural, ni de vida en la calle. La crisis está y bien lo saben las tiendas, pero la gente sale y Triana bulle, las playas se llenan y también los Centros Comerciales. somos un pueblo de vida callejera y- como decían estos amigos- el clima les permite no parar este tipo de vida : no hace un frío que pela en invierno, como en la Península, ni un calor infernal.
Es nuestra maravillosa idiosincracia.

domingo, 10 de agosto de 2008

La "Vita Nuova"




Últimamente estoy haciendo lo que no se puede hacer. Me siento a escribir, simplemente porque sí.
Tal vez espero, como dicen los grandes, que "la inspiración te llega trabajando", pero no es así en mi manera de entender la literatura !Dios, qué palabra tan importante!
En fín, en lo que sea que sea escribir.
Las banalidades diarias ( yo preferiría "vanalidades", pues es de cosas vanas, vacuas y vacías de lo que va la palabreja, la ortografía tiene estos errores), no merecen ser pasadas al papel ( otra correción, esta vez a las frases hechas: no hay papel en el espacio virtual y cibernético ¿Cómo llamarlo ahora?)

Soy de muchos mundos y he tenido muchas vidas. Fui una, cuando niña, y ya no me reconozco en aquella niña, sino en pequeños recuerdos. Otra en aquella terrible adolescencia y la compensación llegó a los veinte años: estudiante feliz en la feliz Salamanca , lejos de casa, independiente, fui otra, muy distinta de la que era antes y de la que he sido después. Mujer casada y profesora hastiada, madre y ahora ...los hijos ya no están en casa, la profesión desapareció y con ella muchas relaciones que echo de menos- culpa mía, no pongo nada por mi parte para conservarlas- por eso escribo sin ton ni son, porque esta etapa aún está vacía y quiero llenarla, pero aún no he aprendido el nuevo oficio de la jubilación.
Tantos "yo" han desaparecido de mí, que no me reconozco cuando, a veces, me vienen imágenes de cosas que viví y, mucho peor, cuando otros me recuerdan una vida- la mía - de la que no queda nada en mí. Debo ser muy olvidadiza o mi cerebro borra en exceso...


Sin embargo, nunca he aceptado que la gente diga "que ya se le pasó el tiempo" de esto o de aquello. Me he rebelado ante la resignación con que se suele decir eso.
Soy peleona por naturaleza y quiero mantener abiertas las puertas de la vida. Se me pasará "el tiempo" cuando éste me abandone ( a eso no me podré oponer, desgraciadamente), pero mientras esté aquí es Mi Tiempo.
Sólo tengo que encontrar a la nueva Mária que soy ahora. Sigo buscando.

domingo, 3 de agosto de 2008

Volver


Ayer nos reunimos cinco de las hermanas en casa de Flora. A Saya, la vemos una vez cada año, para que nadie se canse, mejor que nos echen de menos- debe pensar Saya - ( eso de irse a vivir a La Sorrueda es maravilloso para sus perros, pero está tan lejos... ).

Anda Flora echando pestes por un tratamiento odioso que la trae a mal traer, así que nos fuimos presentando en su casa a darle un rato la tabarra y que pudiera echarle a otras las culpas de su malestar...También vino Agafia, "Agafia-Agata, ojos de gata" , rubia y altísima , a la que estar morena pone muy guapa, con esos ojos rasgados y tan azules, y con lo presumida que es...pidió a Anita que la pintara y bajó luego, muy ufana, con sus ojos maquillados como si fuera ya mayor.
Ade y Ángel tienen para elegir, ahora que Simón ya va a empezar la carrera y los gemelos están en plena adolescencia ( !Cómo están creciendo! son guapísimos y ya les debe rondar más de una ), pero la última, Agafia, es un torbellino. Su mayor afición es hacer el pino o correr detrás de cada perro que se le cruce. Esta niña tiene vocación de veterinaria y cuerpo de bailarina.

Flora nos aguantó y cuando ya pareció que la habíamos mareado lo suficiente, decidimos ir a darle la tabarra a Chichi, que está a punto de dar a luz y queríamos conocer su casa.
La chiquilla es una trabajadora nata y se niega a coger la baja, cuando le quedan menos de veinte días , aunque ya se le hinchen los pies...No me ha servido de nada darle la murga con que se cuidara y dejara el trabajo. De todos modos, su Inesita debe pesar ya cerca de los tres kilos.

A Cristina , la futura abuela , habrá que darle tilas y tilas antes, durante y después del parto y una sábana enorme para que llore a gusto ese día...Esta hermana mía es llorona ( yo también, pero ella nos gana a todas ) y ... si quiere ¿Por qué no va a llorar si luego no podrá dormir cuando se quede a ayudar a Chichi los primeros días ? Con lo dormilona que es, por lo menos que se eche la llorada , así compensa una cosa con la otra.

Cuando nazca Inés meteré una foto suya, si el blogger no me traiciona, que últimamente no hay forma. Au revoir, mes amis.

lunes, 28 de julio de 2008

13 de julio, sábado. 13:00 horas

Hace muchos años, en 1974, el 13 de julio murió mi madre. Llevaba seis meses ingresada en la Clínica y se iba consumiendo muy despacio por un cáncer de colón. Estuvo sin alimentación,sólo con sueros, prácticamente los seis meses, cada día más desanimada, aunque disimulaba lo que podía, pero ser tan inteligente y mujer de médico le hacían ver con evidencia que su caso no tenía salida.
Cada día iba a estar con ella, a veces entre clase y clase- si tenía una guardia compartida y me echaban un capote -y si no, pasaba allí toda la mañana.

Entrar en la habitación, más incluso mientras estuvo en casa, era un momento durísimo. Me ponía la máscara y sonreía- como hacíamos todos- y buscaba conversación sobre todo lo que pasaba "fuera" que pudiera interesarle.
En realidad, ya no le interesaba nada, pero ponía cara de que sí y te hacía preguntas para disimular mejor. Pero su mirada...aquellos impactantes ojos azul-lila, era muy triste.

Llegó el 24 de junio- era su santo - y nadie sabía qué regalarle. Unos llevamos perfumes, otros flores, pero sabíamos que era el último y ella, mejor que nadie. Fue el día que más triste la encontré y no pudimos hacer casi nada, porque el engaño no era posible con ella.

A partir de ese día fue muy rápido su empeoramiento y dos días antes de su muerte ya no podía coordinar su pensamiento con el habla y, si quería que abriéramos la ventana, balbuceaba que quitáramos la sábana o algo parecido...dejaba de insistir al ver que no la entendíamos y supimos que ya era cuestión de horas...


No somos religiosos ni practicantes, pero siempre me ha impresionado que mi madre muriera un sábado y al mediodía , ( tantos años oyendo a las monjas "El ángel del señor anunció a María..."en sábado y a esa hora,que fue inevitable que pensara que "su ángel" había venido a llevársela.
Cuando años después murió mi padre,un Jueves Santo y a las cinco de la tarde...volvieron mis pensamientos a llevarme a la religión juvenil, cuando me decían que ese día a las cinco murió Jesús. Supongo que fue un consuelo y eso debe ser la religión para los que se agarran a ella.

Aquel sábado hacía un día de sol, espléndido. Estábamos con ella varias hermanas. Yo mantenía su mano entre las mías, pero ya estaba inconsciente desde la noche anterior. Su paso al otro lado fue dulce. Sólo el silencio que nos tenía la garganta cerrada y un rayo de sol entrando por la ventana abierta . Papá nos indicó que ya había pasado todo. No quiso que la veláramos en la Clínica. Había mandado limpiar la casa de Las Palmas - que llevaba más de un año cerrada- y allí se trasladó su cuerpo. En su habitación.
Cuando salió definitivamente de casa, papá volvió a cerrarla y de nuevo pasó otro año sin abrirse.

Fue duro cuando nos dijo a Cristina y a mí, que había que volver a aquella casa y que recogiéramos su dormitorio y todo lo de mamá. Al entrar seguían las flores marchitas y resecas que se habían caído del ataúd.
Peor fue ir abriendo cajones y sacando su ropa, sus cremas y joyas, sus zapatos...penas podíamos ver pues no parábamos de llorar. Fue como revivir su muerte después de pasado un año.

Estoy segura que el peor año de mi vida fue ese 1974, cuando murió mi madre.
Ese curso "me estrené" como profesora y dar clase en el Nocturno, cuando era de verdad para personas mayores que trabajaban durante el día, me hizo pasar mucha vergüenza pues no tenía seguridad en mí misma, soy muy tímida y los alumnos eran mayores que yo. Por otro lado, no tenía ni idea del nivel al que debía adecuar las clases y lo ponía demasiado alto ( Sólo al final de curso me enteré de este detalle, cuando Armengol- el Jefe de Estudios- tras ver las notas de mis alumnos vino a felicitarme y me confesó que había estado muy asustado conmigo por las quejas de los alumnos de que estaba enseñandoles como si fueran alumnos de Universidad...

También fue el primer año de matrimonio y con mi madre tan enferma no podía atender un nuevo frente : mi marido. Nunca ha sido un hombre práctico y nada casero, así que no echaba una mano...me sentía desbordada anímica y físicamente.

He recordado todo esto, ahora que se acaba Julio, y ya no me parece tan mal que el cielo esté gris y el alisio no deje de soplar. Hubo tiempos peores.

martes, 22 de julio de 2008

Fin de Curso

Este mes de julio siempre ha sido el más esperado : ser profesora de Instituto durante treinta y tres años me hacía esperarlo ardientemente. Era el respiro anual en que podías olvidarte de todo: alumnos, notas, evaluaciones, trabajo, correcciones , más trabajo, stress, nervios, insomnio...

Tantos años y no he podido acostumbrarme , cada Septiembre de cada año me he enfrentado al nuevo curso con la agobiante sensación de tener que escalar una enorme montaña, una montaña interminable cuyo recorrido se hacía día a día, unas veces con optimismo e incluso ganas de ir a determinada clase, otros - por desgracia, los más - sabiendo que cada hora iba a significar un esfuerzo grande del que saldría rendida.

Cuando me ha tocado un grupo bueno, incluso buenísimo, les he cogido tanto cariño que el último día de clases no he podido dirigirles unas palabras de despedida porque se me hacía un nudo en la garganta y no he querido llorar delante de ellos ( que además, suelen estar tan alegres por esas fechas - y mucho más si el grupo es bueno, pues sus notas suelen ser espléndidas en casi todo-).

Me quedan de recuerdo las fotos de todo el grupo que sacábamos a los COUS y después a 2º de Bachillerato y sigo viéndoles tal como entonces eran...por eso me cuesta reconocerlos cuando alguna vez tropiezo con alguno. Me encanta que me paren y me recuerden sus nombres ( suele darles un poco de reparo saludarme si aún son muy jóvenes, pero me doy cuenta de que eso se les pasa si ya han llegado a la treintena).

También es gratificante encontrar alumnos que te han dado toda la guerra de este mundo y más...presentándote a sus propios hijos y riéndose cuando les advierto que como se parezcan a su madre o a papá se van a enterar de lo que pasamos con ellos.. He tenido alumnos de varias categorías profesionales : muchos abogados, algunos médicos, una fue alcaldesa, dos o tres concejales y , de la última hornada LOGSE , por desgracia, he visto a muchos en supermercados, detrás de las cajas registradoras...También he reconocido alguna cara en un drogadicto y una muy demacrada me saludó y me hizo ver lo mal que estaba, echándose ella toda la culpa por no haber estudiado ( tengo que decir que tras larga charla no me pidió nada, sólo nos despedimos con pena).

Jubilada, el mes de julio es uno más, incluso un mal mes pues la panza de burro, esa nubosidad permanente que oscurece el cielo los meses en que soplan los alisios, me deprime,cuando antes ni me daba cuenta...



jueves, 17 de julio de 2008

Stefan Zweig "El mundo de ayer" ( Memorias de un europeo)

He terminado este libro de Memorias y , además de muy interesante, me ha resultado - humanamente- muy curioso.
Me explico: Zweig fue un escritor al que leí mucho en mi adolescencia y han pasado tantos años sin volver a su mundo. Precisamente sus Memorias de un europeo es ese mundo, pero no el novelesco, sino el real, el que le tocó vivir , años convulsos de guerras europeas, preguerras y posguerras que alteraron el curso de una vida rica y plenamente vivida.

Era judío, austríaco de nacimiento y alemán por la Historia, francés por asimilación y entendimiento mutuos , italiano por admiración, inglés como emigrante acogido y agradecido...él siente y ama Europa como pocos escritores, sin dejar de admirar a Rusia o España.
Un cosmopolita de vocación que por suerte familiar, económica y profesional, pudo vivir en tantos países durante su juventud que enriquecieron un mundo ya de por sí muy rico, culturalmente hablando.

Conoció y trató como amigos a tantas figuras imprescindibles de la cultura europea que me es imposible enumerarlas: desde Paul Valèry a Freud, desde Benedetto Croce a Mussolini, desde Dalí a Rilke o Thomas Mann y Romain Rolland, Jules Romains ; tantos y tantos hombres que fueron los pilares de lo que hoy somos y pensamos, que no puedo dejar de envidiarlo.

Sin embargo, esta vida tan rica se partió varias veces a causa de la Primera Guerra Mundial y de la Segunda, de las que como centroeuropeo no podía escapar y como judío tampoco.
Confiesa, que en sus últimos años, cuando pensaba en su vida se preguntua ¿Qué vida?
La de su adolescencia de lector insaciable y amante de las tertulias vienesas o la del joven intelectual y apasionado del teatro o la intensamente viajera de los treinta años ? ¿La de la posguerra primera o la de los años felices que mediaron entre ambas? ¿La de emigrante sin casa ni dinero? .
También le sucedía esto si alguna vez pensaba en su casa.
¿Cuál de ellas ?
Había tenido que dejarlas y en la última gran guerra , aunque pasó los primeros tiempos asegurado económicamente gracias a sus derechos de autor- en su tiempo muy leído y traducido a todos los idiomas europesos y no europeos-, la guerra acabó con esa entrada y pasó hambre, con una sola habitación por vivienda, él que en Austria había tenido la mansión de sus padres en Viena y en Salzburgo la magnífica casa en que guardaba las riquezas de un coleccionista curioso : autógrafos, manuscritos, dibujos y pinturas de todos los tiempos pero con una salvedad : que fueran de prohombres del arte al que dedicó su vida y toda su admiración.

Describe cada uno de los innumerables viajes que realizó, causándole una gran impresión la Rusia recién nacida tras la revolución bolchevique aunque, perspicaz no deja de darse cuenta de que nunca está solo y de que ve lo que quieren que vea, pero el alma rusa le atrapó y entendió a Gorki como su gran espejo.
Viaja a América del Norte y del Sur, pero es la naturaleza impresionante del sur la que le subyuga y en Buenos Aires descubre a España y se emociona porque el espíritu de un país pase al otro, tan lejano, por el efecto de una misma lengua.

Hay algo en esta obra que no puedo dejar de resaltar : ignora, casi absolutamente su vida familiar. Sólo habla de sus padres en la niñez. Después nos enteramos por una frase perdida que estaba casado, no llegamos a saber si tuvo o no hijos, tampoco que se separó de su mujer- no sabemos cuantos años estuvieron casados -, y de buenas a primeras nos cuenta que no pudo casarse con su segunda compañera- de la que nunca había dado señales de vida o convivencia- es tan celoso de su intimidad que me ha hecho pensar si no sería tan egoísta que sacrificó a todos por su propia vida y no lo quiso reconocer...pero , por otra parte sería incongruente que fuese así con su sensibilidad...
Este es el último misterio y ahora querría saber esa otra parte- tan importante o más- de su vida.

domingo, 29 de junio de 2008

"La vida sin Grace" versus "Caos calmo" ( América - Europa)

He tenido ocasión de ver dos películas de contenido similar en estas últimas semanas. Lo curioso no es el tema - muerte de la esposa y enfrentamiento a ello de los maridos- sino el cómo se plantea.

"Caos calmo
", italiana ( Antonello Grimaldi, director y Nani Moretti protagonista principal), responde exactamente al título: ese hombre lleva el duelo muy contenido, sin manifestación del dolor , con un único propósito : proteger a su hija del mismo dolor, no traspasárselo.

Con esta finalidad, cambia su vida de alto directivo, por la cercanía constante de su hija, que ella sepa que él está allí cerca siempre, que nunca estará sola.
La situación da pie a numerosas visitas de directivos de la empresa al parque que rodea el colegio de su hija , que ven "normal" la situación y se aprovechan para- lejos de las oficinas- tratar de ganárselo para intereses contrapuestos...

Su hermano, un triunfador de carácter expansivo, quiere que él estalle, que rompa su máscara de contención , pero no lo consigue. Más tarde le hacen ver que así está proyectando en su hija la misma contención emocional.
La película se centra en eso, un proceso anímico "calmo" en apariencia, aunque un volcán esté estallando por dentro.
Nani Moretti es perfecto para "expresar" esos sentimientos "inexpresados", valga la paradoja


"La vida sin Grace
" es americana y la muerte de Grace, militar y muerta en una guerra no precisada- puede ser Irak o Afganistán- deja en el marido un caos aún mayor : fue militar y quería seguir siéndolo, pero tenía falta de vista.
Con dos hijas, una de ellas muy afectada por la partida de su madre a la guerra y en plena adolescencia. El padre , muy desorientado con ellas, no las comprende porque nunca les habla sino para dar órdenes, no sabe cómo debe dar la noticia a sus hijas...y emprende una huida junto a ellas, que se sienten aún más desconcertadas ante esta locura de un padre tan formal.

Así se desarrolla casi toda la historia, con muy tímidos avances en el acercamiento a dos niñas. Este es , en realidad, el tema de la película, pero creo que contado de manera superficial, resuelto en dos o tres momentos "verdaderos" en que se produce el acercamiento y un final de la huida inevitable : al revelarles que su madre ha muerto.
Este final, se edulcora con una ambientación tópica frente al mar en una playa desierta. "Bonito", para que la industria no sufra y el público salga contento.

El duelo de este hombre es real y lo expresa, siempre a solas. Se incomunica y tampoco deja que nadie lo comparta con él. Se reprocha no haber podido ser él quien fuera a esa guerra.
Pero no me convenció la película, era como un carro, muy pesado, que no avanzara a pesar de tantos kilómetros como recorren...Hay temas, la guerra por ejemplo, tan contestada ya en Norteamérica, de la que no se insinúa sino que es "por el bien de la patria" ( tras la muerte de su mujer , por lo menos , se lo podría cuestionar ).


Y me queda una reflexión final : es el hombre, por lo general, la víctima emocional del machismo creado por él mismo. Este modelo de civilización le ha impuesto la carga de ser fuerte, de no llorar ni manifestar el sufrimiento. Se va abriendo camino otro modelo, la igualdad entre sexos avanza también en ese sentido, pero , como dicen los antropólogos y sociólogos el cambio de una mentalidad es un proceso muy largo, hagamos lo que cada uno pueda por cambiarlo.

sábado, 21 de junio de 2008

La báscula y los sueños

Ayer me pesé por última vez en su báscula. En el despacho de mi ginecólogo - al que visito una vez al año para pasar la ITV - siempre ha habido una báscula muy precisa que necesita para controlar que las futuras madres no se exceden, aprovechando la gestación, del peso mensual marcado. Y ayer me dio la mala noticia de que se jubilaba y cerraba la consulta. No he tenido otro ginecólogo que él y han sido muchos años ( más de treinta y tres ) de confianza y confesiones.
Con lo reservada que siempre he sido no era poco tener un médico al que acudía hasta como si fuera de cabecera, por una gripe.
En su despacho se queda esa báscula que fue, mes a mes, contándome cuanto peso había ganado mi primer hijo, la emoción de ver en la pantalla del ecógrafo - recién comprado aquel año- la forma difusa de su cuerpo que nos dio a Luis y a mí, la certeza de que sí era real, había un bebé allí y era nuestro.
La misma felicidad se repitió con el segundo, y siempre la báscula le iba "poniendo carne" a aquel cuerpecito que nació con 400 grs. más que el primero.
Fue mi ginecólogo quien, sabiendo cómo deseábamos una niña en el primer embarazo, al acabar el parto , pícaramente me soltó:
- Le hemos puesto "los pendientes" más abajo. No quedaban bien en las orejas...
Y yo, aún aturdida, no comprendía lo que me estaba diciendo hasta que Luis se rió y me lo explicó.Ya en ese momento no quería ninguna niña, ese bebé era lo más bonito y tierno que había tenido nunca en mis brazos.
Hubo una pequeña traición : aprovechando que estaba en la clínica, Luis se fue a inscribirlo al Registro y cambió el "Bruno" que yo quería por "Gino" que era tan común en su familia.
En el segundo nacimiento , el bebé tenía prisa ( !y cómo se lo agradecí!). Llegamos a la Clínica a las siete de la tarde y Luis, que tenía el Cine Capitol muy cerca, no se lo pensó. Me dijo :
- Como falta tanto, me voy al cine y vuelvo...
La comadrona, nada más observarme, llamó al ginecólogo y a las 8 menos cuarto tenía a Hugo en brazos, acompañada de mi hermana y ... sin el padre. Su hijo era precioso y ya ni me importó que no estuviera él. Así lo tuve junto a mí en la cama , sobre mi corazón y que ese sonido que lo había acompañado tantos meses lo siguiera meciendo.
Este vez Simón no se guaseó con lo de los pendientes, sino con el padre .
_Te ha dejado por el cine. Vamos a asustarlo.
Pero no lo hizo, claro. Lo felicitó por lo bien que salió todo y se fue a su casa ( que Dios sabe la de horas que llevaba trabajando ).
Simón te vas a tu casa, hoy definitivamente, y te mereces el descanso, pero ya te lo dije y lo repito :
- Y ahora ¿Qué vamos a hacer sin tí ?

lunes, 16 de junio de 2008

Khaled Hosseini ( Mil soles espléndidos )

Este autor, más conocido por su obra "Cometas en el cielo", ha escrito una nueva novela que no desmerece en nada a su gran éxito anterior. También situada en Afghanistán, ahora su interés se centra en el mundo de las mujeres, representadas en dos : Marian y Laila.

Con una agilidad e inventiva grande, va enredando ambas historias y, de camino, traza un cuadro completísimo de la vida femenina en ese país y a la vez, el paso de los soviéticos, los mujaidines, los talibanes, los americanos...cómo cada invasión cambió sus vidas.

Este libro, lleno de ternura pero no sensiblero ni cursi, también es muy ameno. No descuida la historia de sus personajes para hacer "política", ni se desvía de la historia de estas dos mujeres.
Hay una distancia enorme- física, temporal, cronológica...entre el mundo afghano dominado por los talibanes y el nuestro.
Sigo por la prensa, con aprensión, cómo no han terminado de irse y desde Pakistan, acosan al nuevo gobierno con incursiones periódicas en tierras afganas.
La sensación de estar en un mundo inestable y siempre al borde de nuevos cataclismos no responde a un fantasma personal, creo que estamos viviendo una época convulsa y espero que América enderece el rumbo, como Europa debe implicarse en corregir y devolver tanto como ha sacado de África. Sólo un mundo más justo, simplemente justo diría yo, donde el hambre fuera desterrado, haría que tantas guerras o migraciones desaparecieran poco a poco.

No soy una ilusa, la FAO ha vuelto a traicionar su fin y deja sin resolver las hambrunas.
Esta crisis económica tampoco ayuda mucho, lo sé.

Volviendo al libro, la defensa del mundo femenino que plantea es otro de los retos en muchos países musulmanes donde la sharia sustituye a las leyes. Son muchos errores que se arrastran desde el origen de la historia- también en Occidente el mundo masculino sigue imponiendose -

Por hoy lo dejo. Si sigo enumerando desastres , no acabo.

lunes, 9 de junio de 2008

La elegancia del erizo

Hace unos días terminé de leer esta curiosa y muy bien escrita, novela de Muriel Barbery.
Desde el principio te engancha con un planteamiento tan inteligente. Es la estructura "en capas"- representada por dos protagonistas que observan la vida de su inmueble y analizan el comportamiento humano representado por los habitantes del Nº 7 de la calle Grenières. En ellos- a través de ellos- se refleja el comportamiento humano, especialmente de dos estratos sociales : los muy bien situados y sus sirvientes. Aunque de estos últimos sólo sean dos personajes y como arquetipos no resultan, pues superan en mucho el listón. Aquí , probablemente, falle algo la autora, habría que buscar mejor el equilibrio. No resalto más, pues podría ser que alguien me leyera !por fin! y quisiera seguir con la novela, no hay que explicar demasiado. Esa particularísima portera, personaje central, llena de ironía y escepticismo, tiene su reflejo en una niña de 12 años, superdotada e igualmente desengañada. La trama los va enredando y en su transcurso, la autora despliega una cultura muy francesa, diría que enciclopédica, algo que, en mi opinión podría recortarse un poco, no se trata de abrumar al lector. En resumidas cuentas, se lee muy bien, profundiza lo suficiente y está bien escrito. Esto- el estilo literario de Muriel Barbery- sí que es muy destacable.

Al acabarla, veo que todavía los españoles no hemos perdido parte de nuestra idiosincracia, no sé decir por qué, pero este reflejo de la sociedad francesa tiene y no tiene que ver con nosotros.Son pequeños matices- por ejemplo, el que se conserve el trato de Usted entre personas que conviven a diario, las referencias culturales en la conversación, y no digo las diferencias entre las clases sociales, porque a tan alto nivel, probablemente en España suceda lo mismo.

jueves, 5 de junio de 2008

El soliloquio del farero

Cómo llenarte, mi soledad
sino contigo misma...
Así empieza este inmenso poema de Cernuda que se me viene a la cabeza, ahora que acabo de leer un blog de Juan Carlos Dominguez. Son dos voces distintas, pero unidas por el dolor, no importa de qué signo sea uno u otro, el sufrimiento del alma es siempre el mismo. Yo debería estar muy contenta, de hecho lo estaba, pues Hugo acaba de llamarme para contarme las últimas notas de su última carrera. Él y yo estábamos emocionados, porque en las prácticas - donde menos seguro ha estado por culpa de las manos poco habilidosas que heredó de su madre y su abuelo...esas manos y la voluntad que ha puesto le han llevado a un 9,8... En Enfermería, que es la carrera, la práctica será importante, pero su entrega y deseo de comprender a todos, el amor que le pone hasta a la vida de una mosca, que no me deja matar - parece budista- me permiten estar convencida de que va a ser muy querido y necesitado . Estaba contento cuando hizo Traductores, pero el camino en Canarias no se abría a otra cosa que a la enseñanza. Lo probó un par de años en varios Institutos y Escuela de Idiomas - sufrió mucho- y volvió a decir que no, que quería hacer Enfermería. Ya lo ha conseguido . Gracias a que la vida es larga, uno puede equivocarse y corregir, aunque no solemos hacerlo ( yo, por lo menos, me empecino en sufrir cuando es mejor arrojar la toalla ). Pero aunque hoy no quería nombrar esa negra sombra, la vida es un cruce de momentos y me quedo con el sabor agridulce de que unos sufren cuando otros están exultantes. Vuelvo al Soliloquio del farero:
Tú, verdad solitaria
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
El sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y el deseo,
la airada muchedumbre
¿Qué son, sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día.

En ti, mi soledad , los amo ahora.

domingo, 25 de mayo de 2008

Isabel Allende


Aunque hoy vaya a escribir sobre I. Allende, no quiero dejar de recordar...si alguien me lee, que a Yoani Sánchez la protegemos si la leemos y entramos en su blog. El régimen no puede ir contra alguien que está siendo tan reconocida fuera de Cuba.
Pero hoy quería hablar de Isabel Allende. Desde que publicó "La casa de los espíritus", no había vuelto a leerla ( deben de haber pasado 20 años...). Cuando sacó "Paula" tuve la tentación de leerlo, pero pensé que era muy duro que hablara de su hija, muerta de Porfiria y en coma cerca de un año, así que no lo leí . Hice mal. En aquelmomento la prejuzgué sin leerla. Ahora he terminado la última obra suya ( La suma de los días ) que es una autobiografía y esta mujer me ha encantado. Tiene una gran sencillez para presentarte su vida y la de su tribu, una familia enorme que ella se ha encargado de traerse cerca ( vive en San Francisco). Es chilena - exiliada cuando Pinochet mató y torturó a todos los chilenos que pensaban de manera diferente- y pasó a vivir a Venezuela. Esta mujer ha superado tantas pruebas en su vida que no me explico el buen humor y optimismo que tiene su narración. Domina la ironía y ha sabido- también es cierto que ayudada por diversos tipos de terapia - reponerse a numerosos golpes sin perder esa actitud tan positiva. Naturalmente, la familia ha sido el gran apoyo, pero también una fuente de problemas, algunos tan originales como que su nuera, después de tres hijos, decidiera irse a vivir con otra futura nuera ( prometida de un hijo de su actual marido y que vivía con ellos ) y que sus tres nietos hayan vivido en semanas alternas en casa de sus mamás o en casa de su papá. Estos niños han sido muy felices y ella los ve muy equilibrados. Han vivido esa vida- que en Chile habría sido un gran escándalo, dice ella y yo pienso que no sólo en Chile- y han sido cuidados y amados por más padres que los demás. Los otros hijos de su marido ,Willie, son drogadictos y una de ellos, después de varios paseos por diversas clínicas y en muy mal estado, ha desaparecido y tuvieran que sobreponerse a eso y sin recibir más noticias hasta la fecha.
Es de esas personas que saben como tener a la familia unida ( pienso también que el dinero que ha ganado con sus libros ha contribuido mucho, pues con él ha mantenido a unos y otros, dándoles trabajo en la oficina que ha tenido que montar en su casa para llevar la correspondencia,contestar teléfonos, citas con periodistas, etc. ), pero como todo, si no pones empeño en mantenerla cerca, el transcurrir de la vida nos disgrega . Y supongo que tratándose de Norteamérica eso es aún peor, por la facilidad que tienen de cambiar de trabajo y ciudad y por la costumbre de que los hijos se emancipen tan pronto. Ha montado un gran matriarcado- es evidente que el mundo femenino le ha dado mucho apoyo-y , aunque también se percibe que no lo cuenta todo, nadie lo haría exponiendo así a su familia o exponiéndose a no ser entendida por ellos y que se alejen de su entorno. Se agarra a los buenos recuerdos y los recrea con sentido del humor y sensibilidad para no herir -o perder- a ninguno de su tribu.También de su marido ,Willie al que casi llegas a sentir que lo conoces de toda la vida. Esa es la sinceridad que siempre esperas encontrar en la buena literatura, la veracidad del que escribe para dejar algo de sí mismo y no rellenar hojas de falsa entrega que no interesa a nadie.
Se ha rodeado de amigas - las Hermanas del Perpetuo Desorden- con las que se desahoga todos los martes como una cura de desintoxicación y de recarga de pilas. ( Me recordó a los famosos Martes de mi madre, que también se reunía con "las niñas" como ella las llamaba, cada vez en una casa distinta, y siempre volvía renovada) .
La lectura de tantos años de la vida de esta chilena- venezolana- norteamericana me ha parecido estimulante, además de divertida y te comunica su optimismo. Gracias, Isabel.

jueves, 22 de mayo de 2008

El "arte" del grafitti ( cuando no lo es )


Esta mañana me armé de una cámara digital y salí a hacer un reportaje del parque que está en la ladera de La Minilla ( frente al nuevo campo de golf ). Elegí mal el día porque lucía un sol de justicia, pero ya estaba en marcha. Desde la carretera llevo meses contemplando como, día a día, los grafiteros- en este caso no se les debería llamar así, porque han ido a destrozar- se iban haciendo con más y más parcelas dentro del parque. Empezaron con la pared del fondo, que está recubierta de un mural que diseñó y firmó García Álvarez y se reprodujo en gresite. Sobre él iban pintando, hasta que les pareció bien. Un mal día pasaron al perímetro que rodea la escultura de Giraldo y empezaron a aparecer cada vez más manchas - no son otra cosa- sobre la piedra que la rodea. A continuación se subieron con sus pinturas a la base del monumento y ya no pararon. El acero de la escultura recibió sus dotes artísticas y ahí está para la posteridad.
Como se iban quedando cortos, pasaron a los hierros que forman una caja simbólica enmarcando la escultura. Pero también se acabó el espacio disponible. No quedaba sino el suelo y los escalones, así que completaron allí la tarea. Hasta que alguno más avispado comprendió que la terraza de piedra verde que, escalonada sube hasta el estanque, era genial para inmortalizarse. Y doy fe que la dejaron completita. No hay más que acercarse , como he hecho esta mañana , para comprobar que no queda hueco. Es todo piedra y no creo que pueda limpiarse. Entre toda la maraña hay cosas que no están mal hechas- si hubiesen buscado otro sitio para pintar - pero así sólo puede considerarse una gran gamberrada y no arte.
El remate son las escaleras que llevan a la calle superior, todas de piedra y todas machadas de pintadas con sus nombres...( así no queda "anónima" la obra de arte, aunque sí quedará impune). ¿No se ha podido hacer nada en tantos meses - o años- en que esto ha estado sucediendo? ¿Hay vigilancia ? ¿Está permitido y yo no me enterado?

sábado, 17 de mayo de 2008

Apoyar a Yoani Sánchez ( Generación Y )

He estado leyendo sus últimas publicaciones en en su blog ( "Generación Y", por si no lo conocen ) y he pasado más de una hora sólo con los miles de comentarios que le hacen ( aunque creo que el régimen cubano no le deja acceso a que sea ella quien los lea ) . También he seguido su ansiedad por viajar a España a recoger el Premio Ortega y Gasset por su periodismo digital y cómo- teniendo pasaje reservado para el sábado 3 de mayo- retrasaron el "expediente" y no pudo salir. Reservó para el martes siguiente- ya llegaba a Madrid con el tiempo justo- pero tampoco "arreglaron sus papeles". Se quedó sin venir...pero eso , seguramente, es lo de menos : ahora escribe en su blog con el miedo a ser apresada en su casa cualquier madrugada. De hecho, el martes en que debía recoger el Premio me conecté a su blog...y misteriosamente un mensaje comunicaba que no estaba disponible ( una y otra vez ese día y el siguiente).
Escribo esto porque si alguien lo lee y no sabe de Yoani, me gustaría que la leyera ( vuelve a publicarse su blog ) y me gustaría que todos estuviéramos pendientes de ella porque un buen apoyo desde el resto del mundo puede servirle y mucho. Si alguien, además, tiene otras ideas, cuenten conmigo, su blog no puede ser más limpio de intenciones : sólo quiere seguir sintiéndose libre para juntar palabras, contarnos su vida y la de Cuba, denunciar sin exageraciones, pero sin cortarse, los pequeños problemas en la vida doméstica o los grandes en el ambiente político- cultural. En cambio, en los comentarios al blog hay una auténtica guerra entre pro-castristas y anti - muchos de ellos emplean ese medio para generar un debate- aunque no se diga nada del contenido blog, se ha convertido de medio en fin-y de paso, recibe más ataques y golpes bajos. El mundo cubano es un polvorín que ha estallado en Internet y ella es una valiente, porque no se ha retirado.
Difundan su blog ( Generación Y ) , busquemos una manera de hacerle sentir nuestro apoyo.

domingo, 11 de mayo de 2008

El Ballet del Mariinski

Esta semana hemos disfrutado de dos ballets del Mariinski ( Giselle y Romeo y Julieta), que ya de entrada nos resultaban muy atractivos, por venir de donde venían y además porque no vienen con música "enlatada", traen su propia orquesta y la interpretación en ambos casos se potencia por estar muy bien ensamblados. Pero ahora me voy a desmedrar - gracias a Dios no escribo para nadie ni soy crítica al servicio de nadie . !Fue maravilloso!
En primer lugar Giselle: no lo conocía ni musicalmente y me resultaba virgen en todos los sentidos . Así se presenta también la solista ( OLesya Novikova , extraordinaria bailarina). Sobre ella recae todo el ballet, tanto el primer acto como el segundo. Además de bailar como si flotara- el personaje, en la segunda parte, así debe bailar, pues está muerta - tiene en los otros dos solistas un apoyo - especialmente el Duque Albrecht ( Evgeny Ivanchenko)- pero la intervención del cuerpo de baile y algún otro personaje central no puede comparase con el enorme esfuerzo de Giselle en toda la obra. Su actuación corre pareja a su magnífica"interpretación" ( verista, a la manera tradicional rusa ) . Vives su alegría, enamoramiento, desolación y locura- tras el desengaño amoroso- y su vida tras la muerte. Te emociona y traspasa, algo que en el Arte debía ser condición inludible, sientes su drama a la vez que no dejas de admirar la belleza del cuadro de la segunda escena . Un bosque de ultratumba envuelto un ambiente misterioso producido por una espectacular iluminación fría entre verde, blanca y azul, semi en penumbras.
Al salir todos coincidíamos en que - efectivamente- era un ballet con montaje , escenografía y coreografía "en el túnel del tiempo" , no al estilo de los de Maurice Béjart u otro americano, pero tan perfecto en lo que pretendía que no podíamos pedir más.
La orquesta, dirigida por una joven rusa ( Svetlana Filipovich ) sonó magnífica y su dirección, llena de energía- al principio nos hizo pensar en que nos distraería del ballet, pues movía manos y cuerpo con una gran fuerza, pero no fue así. Desde que entra el ballet ya no tienes ojos para nada más.
Pero la gran sorpresa fue al día siguiente con ROMEO Y JULIETA . Delumbrante. No hay palabras para descrbir esta perfección. La belleza de los cuadros- que van sucediéndose con gran rapidez- va in crescendo. Son cada vez más hermosos hasta las escenas finales de la muerte y el entierro de Julieta- estos sobrecogedores por su dificultad y extraordinaria belleza de pases de baile, coreografía, escenografía e interpretación. En un espectáculo total , donde el movimiento de masas en los momentos de enfrentamiento entre Capuletos y Montescos o las escenas del baile en palacio, o las escenas entremezcladas de solistas y resto del cuerpo de baile , todo resultaba brillante y perfecto. No quiero compararlo con Giselle pues uno es como oir una sonata por un pianista sensible y otro un emocionante concierto por una gran orquesta.
A propósito de orquesta, este ballet sigue el Romeo y Julieta de Prokofief y es tan hermosa o más que el propio ballet y aquí si que se me iba el oído... perdiendo concentración en la escena, pero es que también la dirección fue magnífica y la partitura un derroche de arte.
El pueblo ruso no ha tenido suerte, políticamente hablando, pero sí que ha disfrutado de la cultura y eso es algo en que tenemos que copiarles. Este ballet sería disfrutado por todos los públicos si se hiciera un esfuerzo económico por parte del Gobierno en apoyar la cultura, subvencionando y fomentando el acercamiento a la música, el teatro, cine o cualquier manifestación cultural . La vulgarización emprendida por los medios de masas ( prensa y TV ) tendría que tener coto ( no quiero oir lo de "censurar la libre expresión de los medios" son bobadas para tapar el que se está dando pan y circo cada vez más descaradamente. No hay programas de divulgación con interés, y los pocos que se hacen, se quedan enlatados en los archivos de TV o se pasan de madrugada...

lunes, 5 de mayo de 2008

Vasili Grossman . Un Autor Clásico

Supongo que si algien tiene la tentación de leerme se llevará algún chasco que otro, soy muy inconstante y no escribo con regularidad. Hasta ahora - y gracias a un comentario de los amigos que me leen-parece que sólo llevo una vida de fiestas y diversión. Hay de todo. Pero no escribo de todo. Esta forma de comunicar es pública y no soy persona que cuente su vida sino la más superficial, poco comprometida. Como tampoco me he planteado este blog como un Diario íntimo,ni con fines puramente literarios, pues esa es la razón de que no se vea más allá. Ustedes perdonen, todos somos "muy nuestros" y yo "muy mía".
He acabado , con gran pena por mi parte, la novela qie inicié en Febrero "Vida y Destino" de Vasili Grossman. No es ningún record de lectura, ni lo he pretendido, aunque sean 1200 páginas de letra pequeña y apretada. He querido leerla con dedicación exclusiva, me explico :
Los martes y jueves, por la tarde, me quedo sola en casa y ese es el gran momento, sin nadie que me interrumpa - sólo algún teléfono extemporáneo que corto rápida - me sumerjo en las infinitas historias de tantos interesantísimos personajes, sus dificultades para vivir en medio de esa 2ª Guerra Mundial en Rusia, durante la ocupación alemana y la imposición dictatorial de Stalin.
Grossman ha escrito, en mi opinión, una de las grandes novelas que pasarán a ser clásicas en los siguientes siglos, si sobreviven la lectura o la imprenta, aunque sea digital.
Es un autor que conoce al HOMBRE , sea ruso o alemán, kulako o rumano, y en tantas situaciones como presenta a sus personajes ( en pleno cerco de Stalingrado con el Volga ardiendo por el petróleo derramado y los soldados en infinitas situaciones, descritas tan de cerca, que parece que el autor las estuviera viviendo, los diálogos a más altas instancias entre generales y comandantes que antes de presentarse como tales, se nos ofrecen en situaciones y conversaciones tan humanas como las de cualquier otro. El hambre o la gula bien atendida, la suciedad de sus ropas, el olor de los refugios) En otro capítulo- a veces son capitulillos, meras introducciones a otras vivencias, una familia fragmentada por la guerra, va desgranando la supervivencia en las ciudades, unos con más medios que otros, pero todos afectados por el desconocimiento de lo que estará viviendo ese familiar, hijo o nieto, que está en el frente. Otros capítulos hablan de la vida en los campos de concentración y las reflexiones de Grossman acerca de cómo el hombre puede, o no, transformarse en estas duras condiciones, son de lo mejor de la novela. (Me resisto a considerarla novela : es un libro muy rico en anotaciones filosóficas, históricas, sociológicas, científicas o , simplemente políticas - aunque decir "simplemente" no responde a la valentía de las denuncias de Grossman sobre las salvajadas de Stalin ).
El pueblo ruso es aquí un mosaico de dramas y esperanzas, muy realista y a la vez tan adoctrinado que se nos presenta , con cierta fracuencia, a alguien que ha delatado a un gran amigo por hacer un comentario lejanamente anti-sistema, y cómo la maquinaria va engrosando sus archivos hasta con los más íntimos detalles hasta llegar al procesamiento en la espantosa Lublianka.
Además de todo esto - y mucho más- este libro es la historia del siglo XX en un país que hizo mucho por acabar con el horror del holocausto - y de lo que sacó muy poco-, pues el ruso sólo sintió el orgullo de acabar con la ocupación y el poderío nazi, pero en los años sucesivos no mejoraron mucho sus condiciones de vida , si las comparamos con las europeas .
Al acabar de leerlo, como en otras grandes obras, he sentido el deseo de recomenzarlo de nuevo y así lo estoy haciendo entresacando capítulos.
Si no los he convencido para leerlo, siento mi poco poder de convicción, porque debería quedar claro que me ha entusiasmado.

domingo, 27 de abril de 2008

De bodas y cumpleaños

Ayer fue la boda de Susi y Juanjo. No se celebraba en un Hotel de la capital y tener que ir al Sur después de la Catedral se hizo muy cansado. ( sobre todo el regreso, claro ). Me gusta que la gente prepare sus bodas con mimo, y el novio se esmeró, hay que reconocerlo. El hotel sobre el acantilado, la cena con música en vivo, los novios bailando entre las mesas contagiándonos su alegría , los fuegos artificiales entre los ventanales...Al final la novia no tiraba el ramo, nos anunciaron que quería entregársel0 personalmente a su mejor amiga. Yo sé que es Dara, la novia de Gino y así fue. Las dos se mantuvieron unos segundos abrazadas y se me saltaron las lágrimas. Gino y Dara viven juntos desde hace unos años y no sé si lo que quiso dar a entender Susi a su amiga era que se casara...yo los veo casados y muy enamorados desde hace tanto tiempo que ni me acuerdo, pero resultó un gesto muy bonito. La boda nos ha dado ocasión de volver a ver a los Sanchez ( los de América y los de León). Especialmente a Luis y Aurora que tan bien se han portado siempre con todos ( sobre todo con Ana a la que quieren mucho ). A nosotros nos atendieron magníficamente en Octubre, cuando fuimos a recorrer el Románico castellano ( aventura que preparó Ana para siete personas,como una Agencia de Viajes cualquiera y que resultó estupenda pues todo salió como lo programó excepto el GPS que llevaba en su coche- se negó a darnos los itinerarios-, yo creo que ella está muy resentida con la tecnología porque no va a la velocidad de su cabeza... y la tecnología la castiga rebelándose, hay que tener mucho cuidado con estos aparatos que son tan susceptibles).


Como Luis nació un 7 de octubre estaba entusiasmado pensando que celebraría su cumpleaños en la otra tierra que le vio nacer, Salamanca ( sólo que... 20 años después del alumbramiento inicial).
Al final, Aurora y Luis no aceptaron que fuera allí y nos prepararon una fiesta de cumpleaños en su bodega, que Luis no olvidará jamá . Merece la pena describirla, pues decir bodega no es nombrarla. Es un verdadero Museo Etnológico ya que Aurora es una artista y ha cuidado cada rincón con luces iluminando todo tipo de aparatos antiguos que ha ido rescatando por los pueblos, no puedo describirlos porque son miles y todos tienen acertada colocación en el enorme espacio de esta bodega ( ¿o habría que decir bodegas? son muchas salas, unas grandes y otras menos, excavadas en la piedra- una tierra durísima en seco, pero que al mojarla se deja trabajar sin dificultad).

La sala principal es enorme y allí celebramos el cumpleaños con una comida preparada por ella- que es , además, una cocinera de 5 estrellas Michelin , además de gran anfitriona. No te hace sentir envarada, comprende a todos y te sientes a gusto con ella. Es una persona en la que puedes confiar, muy madura desde su juventud- cuando se hizo cargo de sus hermanos como una madre, al morir la suya.

En fin, Luis estaba emocionado y siempre guardará ese recuerdo, que debe a unos castellanos de pura cepa. Y no he dicho nada del otro Luis, el marido de Aurora. Es un hombre agradabilísimo y muy servicial, que estuvo ayudándonos en cada etapa del viaje, aconsejando rutas y carretera y , por supuesto, trabajó codo a codo con Aurora en preparar ese cumpleaños inolvidable.
Hubiéramos querido corresponder aquí con una comida en un lugar parecido, pero las hermosas casas rurales ya no te abren las puertas si no vas a quedarte unos días y no hubo forma de convencerlas para preparar una comida, si no tan perfecta como las de Aurora, al menos, que fuera canaria . Por lo menos la visita a La Cueva Pintada les impactó , está muy bien montada y cuando pasamos al yacimiento sólo lamentaban que no estuviera su hijo, que es arquitecto y ha hecho restauración en varios proyectos. Cuando vengan a otra boda tenemos que llevarlo.De comidas, ya veremos, no soy nada cocinera y puedo matar si lo intento hacer mejor.

martes, 22 de abril de 2008

Ser amable ...( o no serlo )

No era de esto de lo que iba a escribir esta tarde, pero se me ocurrió ir en busca de un nuevo cepillo de dientes, pues al cambiar el cabezal por otro nuevo, dejó de funcionar. Como las pilas estaban cargadas, era cosa de renovarlo ( al fin y al cabo, ha durado cuatro años, debe ser el tiempo límite del fabricante). Con pocas esperanzas, y porque no me queda demasiado lejos de casa, entré en una perfumaría ( MAYA, por si alguien tiene la curiosidad... ) y estaba de suerte: lo tenían.
De regreso a casa abro la caja - algo grande para el contenido tan estrecho, pero hoy todo viene envuelto en tamaños que duplican o triplican el contenido y así podemos ser más ecológicos y tiramos menos desperdicios...- Decía que abrí la caja y me empiezo a mosquear al ver un cable y un enchufe. ¿Para qué quiero este enchufe, si se mueve mejor dentro de la boca sin cables colgando ? ¿Y si me electrocuto sólo por ser limpita? En fin, leo las instrucciones. Sólo funciona si está cargado y por lo tanto debo tenerlo encima de la encimera enchufado, pues no cuenta con otra fuente de alimentación. Soy algo recelosa con respecto al agua, mi boca y la corriente eléctrica, así que resignada me devisto y me vuelvo a vestir para salir de nuevo a la calle y devolverlo por uno como el viejo. Cuando me ve entrar la dependienta ya no sonríe como antes.
Le cuento lo que ocurre y abre muy desconfiada la caja ( debían haber pasado unos veinte minutos, pero en fin, podía haberlo usado). Muy circunspecta y con voz de Srta. Rottenmeyer me comunica que no me lo puede devolver.
- ¿Por qué ?- pregunto ingenuamente.
- Pues porque falta el plastiquito que envuelve el cable. Yo así no lo puedo volver a vender
( ¿ ASÍ ?- estaba perfectamente doblado en su compartimento)
-Por favor, señorita fuera hace mucho calor y he venido dos veces . Yo no le veo estropicio alguno ni creo que nadie exija comprobar en otra caja si el cable va o no envuelto.
Se acerca la encargada de la tienda y la dependiente la aleja y se pone a hablar en voz baja. Me temo lo peor, pero me sale la vena combativa. Si se pone de su parte , no entraré en su juego. Ahora quiero que me lo devuelvan y sin cambio por ningún otro.
Así fue. La encargada me dice lo mismo y yo agradeciéndoles el favor, me dirijo de nuevo a casa ( muy contenta con el servicio, la amabilidad y todas esas boberías que sólo sirven para hacer más agradable la vida ) .
Vuelvo, plastiquito en mano, a MAYA. No sé por dónde me estaba acechando, pero al entrar ya estaba en la caja sacando mi dinero.
Muy cínica me dice tendiéndomelo : Muchísimas gracias.
Yo, que iba pensando en no abrir la boca, no pude contenerme: No , de gracias, nada. Ya tiene usted una clienta para siempre.
( Mientras caminaba de vuelta a casa, iba comparando el trato y como se desvivían en Nueva York por atenderte . Canarias era una tierra amable y lo era para bien de todos. Si se pudiera dar la vuelta a la tortilla , seríamos más felices TODOS. Si tratáramos, cada día, de recuperar aquella amabilidad poniendo lo mejor de nuestra parte. Si lo consiguiéramos mejorando la educación ...)

jueves, 17 de abril de 2008

Pequeñas cosas.

Tanto tiempo sin escribir y no ha pasado nada - si por nada entendemos vivir - así que ha pasado mucho y no lo he sabido ver . Para que vivir no se convierta en la rutina que nos mata , me pongo a contarme esas pequeñas cosas que han llenado los últimos días. Ayer nos reunimos las compañeras de Seminario- las siete magníficas- de los últimos años de trabajo. Juani sigue en activo y, a veces, le dejamos que meta baza contando algo referido al Instituto, pero casi nunca. Preferimos hablar de lo que ahora nos está pasando, pero de eso quiero hablar hoy.
No sé por qué, cuando el grupo es de más de dos y hay alguien a quien le está preocupando algo- y todas lo sabemos- de eso no se habla. Por lo tanto, la de ayer fue una reunión vacía, desde el punto de vista de la comunicación. Hablamos y hablamos de naderías o de temas ya sabidos, para no tocar temas sensibles - como dicen ahora los cursis políticos-.
Hasta que llegó Juani. Acaba de sufrir una caída en plena calle por posible pérdida de conocimiento- ella no lo sabe precisar- y está preocupada hasta que le hagan el consabido estudio. Pero ella venía a distraerse y, fiel a su estilo, fue al grano haciendo las mil y una preguntas que mis amigas llevaban toda la tarde haciéndose y sin atreverse a plantear. Es lo malo de no vernos todos los días : la amistad sigue, pero las reticencias aumentan.
Yo estaba al cabo de la calle de todos (o eso creo ) los pormenores, pero dejé a la entrevistadora audaz que siguiera su camino por el interés de las demás y porque si hablas y no callas ante tus amigas, la relación se mantiene como siempre, si no es así el distanciamiento será poco a poco, pero inevitable.
Paso a otro tema y es que una de mis amigas había grabado una entrevista que le hicieron por radio a mi hermana Flora. Me contó que estaba oyéndola tranquilamente, cuando todo lo que decía le pareció tan interesante que lo grabó, y mira por donde , ahora Flora, su marido y su hija podrán escucharla, pues en su momento no le dieron importancia y no la oyeron .
Me la trajo y , aunque en casa todos sabemos de su valía, el hecho de que la periodista le fuera preguntando cronológicamente por sus actividades me puso en evidencia lo MUCHISIMO que ha trabajado, la de proyectos en que ha intervenido- con éxito personal y a veces sin éxito real por haber dedicado muchos de esos trabajos a Instituciones Oficiales que después de hacerte trabajar, crear, solucionar imaginativamente mil problemas... deciden que no tienen dinero para financiarlo . Es muy característico de la política isleña, muy pocas veces se hacen proyectos de envergadura y se prefiere tirar por la calle de en medio o peor, no hacer nada. Tantas posibilidades naturales tiene esta ciudad y esta isla, pero no hay grandeza de miras en los que nos dirigen...Nadie se tira a la piscina de los grandes proyectos que la isla necesita. Parece que es cosa de la distribución presupuestaria entre las islas y es evidente que a Tenerife le han dado la vuelta en estos años de coalición canalla.
Cuando la entrevistadora le hablaba de estos temas, me sorprendió pues ahora lo mira con otra perspectiva. No se ha dejado vencer por el desánimo y sigue creyendo en lo que ve claro que la isla necesita, pero mira el futuro con esperanza y sigue creyendo en nuestras posibilidades de cambiarlo. Antes se dejaba llevar por su vehemencia y derrochaba energía a chorros defendiendo sus ideas- en eso la familia está cortada por el mismo patrón- pero la experiencia le ha enseñado: se pueden lograr cosas más lentamente, con paciencia y dejando que la gota insistente sobre la piedra, termine horadándola.
Además, en los últimos años ya no está pasando eso : a Flora la llaman de más altas instancias, de Venecia, del Ministerio , de Marruecos...y son proyectos que terminan llevándose a cabo tal y como los diseñó y además con gran éxito.
Esa conversación radiofónica me alegró el día. Es una de las pequeñas cosas que nos hacen vivir y alegrarnos por ello.

jueves, 3 de abril de 2008

Noche de Jazz en el Lincoln Center



También estaba programada desde Las Palmas la reserva de mesa, pues a la vez es un restaurante. Al llegar se nos cortó el aliento. La pared del fondo era una enorme cristalera de techo a suelo de modo que estábamos colgados sobre Columbus Circle y un impresionante paisaje de rascacielos. Aún era de día y como tardaban en servirnos la cena, nos lanzamos a la cristalera. Allá abajo seguía una larga fila de coches de Policía sin moverse. Los llevábamos viendo todo el día y por todas partes. Días después , alguien nos comentó que era una forma de reclamar incremento de salario, pues siendo una de las policías más efectivas del mundo, es de las que menos cobran.
Salió el grupo de jazz y siento no recodar su nombre. Estaba compuesto por el cantante - muy bueno- un pianista, un bajo- buenísimo- y un maravilloso xilofonista que tocaba no con los dos palillos reglamentarios, sino CON CUATRO y el sonido era magnífico.Su trabajo no debía ser nada fácil, pero no desafinó nunca a pesar de lo mucho que se movía, encogía, saltaba... Además era un gran showman y el presentador del grupo. Me perdí sus comentarios irónicos- mi inglés es básico, lo justo para sobrevivir- pero su lenguaje gestual y corporal te hacían reír. Al fondo, como telón, aquel pisaje de luz y movimiento que era la propia ciudad. No sabías donde mirar.
La cena no estaba mal ni bien. Como la sala estaba en penumbra fue al morder los filetes cuando descubrimos que estaban demasiado pasados -mejor decir quemados- la ensalada demasiado aliñada y las cajun french potatoes - para mejor ambientar la sesión- venían directamente de Nueva Orléans, picantes y sabrosas, pero te quemaban y hubo que dejarlas, Hugo el primero, que para eso es el rey en detectar sabores prohibidos.
Al salir, no nos resistimos a ir planta por planta, pues aquel edificio a aquella hora era como la Plaza Mayor : lleno de gente que se divertía. Entramos en un museo de jazz- interactivo- donde además de muchas fotos, podías oir composciones de todos los más reconocidos músicos de cualquier lugar del planeta.
En otra planta, Samsung tenía un enorme mostrador donde podías, pasando el dedo por encima del cristal, hacer un montón de cosas. Allí me animé a preguntar a uno de los muchos policías que estaban jugando, si estaban celebrando algún party , pero no entendí su respuesta.
En otra planta- del ala del edificio donde estábamos, el Times Warner - muchos bares con gran ambiente dentro. Definitivamente los newyorkinos duermen poco y viven mucho.
Había una gran librería abierta y todos nos lanzamos a curiosear : había cualquer tipo de libro, folleto o revista que quisieras. Muy tentador . Como Luis y yo estábamos muy cansados, dejamos a los tres mosqueteros en la tienda y nos despedimos hasta el día siguiente.

miércoles, 2 de abril de 2008

Baloncesto en el Madison Square Garden




Fue una experiencia impactante y yo me la quería perder. Gino y Dara habían sacado entradas por Internet y yo pensaba quedarme en el Hotel descansando...menos mal que cambié de idea y decidí sacrificar el descanso... Empezaba a las ocho de la tarde y cuando llegamos- ya con el tiempo justo- había una multitud entrando. Teníamos que validar la reserva y no hubo ningún problema, unas señales te iban dirigiendo hasta unos cajeros donde bastó pasar la tarjeta de crédito y al instante se imprimieron las entradas. Subimos y la segunda planta era, por decirlo así, la planta restaurante, había una serie de mostradores- muy comida americana : perros calientes, cerveza, hamburguesas...- y ya con nuestras bandejas pasamos dentro.
!Qué espectáculo!. Era un espacio gigantesco lleno de luz y música y de aficionados entusiasmados antes de empezar. En el centro, por encima de la pista, enormes pantallas conectadas a distintas cámaras donde se entrevistaba a jugadores o se hablaba de los Nicks, el equipo local de baloncesto que jugaba esa noche contra otros de Miami( ¿pueden ser los Heats, no lo recuerdo, vamos a llamarlos así ). La sensación era de estar en Times Square con tanto color e imágenes cambiantes. Por los pasillos, un montón de vendedores de palomitas, globos, bebidas...por cierto que te entregaban las botellas de plástico sin el tapón metálico, así no hay problemas de seguridad.El ambiente era de gran euforia, entusiasmo, caliente...
Empieza el espectáculo. Sale una cantante al centro y todo el mundo- nosotros también, claro- se ponen en pie. Era el himno americano que escucharon con un enorme respeto ( no vi manos al corazón como en las películas, pero puede que no viera A TODOS, en un espacio tan grande) .
Los Nicks comenzaron ganando y así siguió hasta el segundo tiempo.
Hugo me cogió desprevenida . Cada vez que el equipo contrario ( los Heat de Miami ) hacían una canasta, aplaudía a rabiar ( pensé : qué arriesgado, aquí lo van a matar ), pero en él no hay sorpresa , eran los desahuciados y tenía que apoyarlos, así lohace siempre. Mis frívolos comentarios de que habíamos venido a pasarlo bien y mejor aquí ser neoyorkinos, ni le inmutaron. Gracias a Dios, tres adolescentes que teníamos delante empezaron también a ir contracorriente ( quizás eran cubanos de origen y en Miami hay muchos...) el caso es que el equipo de los Heat me empezó a gustar por cómo peleaban cada punto y también yo me fui entusiasmando con ellos. Dara empezó a mirarme con una media sonrisa, hasta que me dijo claramente : Pero ¿tú a quien apoyas?, estás aplaudiendo a los dos a la vez. Así fue, ya sólo me importaban las buenas jugadas fueran de quien fuesen !Y lo pasé genial!.
Gino estaba contento, aquello era más de lo que esperaba cuando hizo la reserva y , además, la rajada de su madre no sólo había ido, sino que estaba disfrutando como una cosaca.
La sorpresa es que en los tiempos muertos que pedían los entrenadores, el espectáculo no paraba. Inmediatamente salían a entretenernos : una vez fueron unos niños que, con mucho sentido del ritmo, bailaban mientras tocaban tambores y platillos. Estos mismos niños, a lo largo del resto del partido, se iban situando entre el público, cambiando continuamente de sitio, para seguir animando desde allí con sus tambores, pero siempre haciendo música, no ruido.
También salió una autoridad acompañando a dos bomberos para que aplaudiéramos su heroísmo en un accidente con unas grúas de las que todos habían oido hablar menos yo, que no leí periódicos ni vi la televisión esos días.
Las Majorettes son toda una institución: ya a la entrada las vimos dejándose fotografiar con grupos familiares o de amigos. Además de bailar, en otros tiempos muertos salieron a disparar unos cañones de aire comprimido arrojando al público camisetas de los Nicks...un verdadero espectáculo en mitad del otro.
Poco a poco, el equipo visitante se fue igualando. La grada que miraba a la canasta de los Heat era un mar de larguísimos globos azules que los fans de los NIck agitaba ruidosamente cada vez que los Heat tenían que encestar con la perversa - y no oculta- intención de distraerlos y que fallasen. A la entrada estaban vendiendo un dedo gigantesco de espuma que se colocaba en la mano para agitarlo con el mismo fin. Sucedió lo más impactante: al finalizar el partido EMPATARON.
El público ya no estaba sentado, corrían por el pasillo o se situaban más abajo, en los asientos que iban quedando vacíos, pues muchos- debido a la hora- tenían que irse.
Eso es algo chocante. Era un martes y aquella gente tendría que trabajar al día siguiente, ir al Instituto...pero los newyorkinos tienen una energía especial. Allí había mucha gente que no se movió hasta el final ( todo duró más de dos horas, pues lo de los tiempos muertos llegó a ser tan frecuente como cada minuto y medio...y no estoy exagerando). Cuando por fin acabó ( y ganaron los Nicks o los podían asesinar ), salimos en perfecto orden, sin que nadie empujara ni se colara.
Estábamos pensando en coger un taxi, pero la cola era terrible. Nos resignamos a tener que esperar un metro - allí mismo, a menos de 20 metros -que no se colapsase con tanta gente.
Nada de eso pasó. Era un metro de muchos vagones y entramos todos sin agobios.
Fue una noche inolvidable que me quería perder y se la debemos a Gino cuando tuvo aquella idea tan estrambótica de ir a ver a los Nicks en su campo.

martes, 1 de abril de 2008

Una semana en Nueva York




Ayer volvimos. Lo mejor del viaje ha sido estar todos juntos estos días.
Antes de salir tenía miedo a no poder seguir el ritmo de Gino, Dara y Hugo, pues treinta años más, son muchos años a la hora de caminar incansablemente por una ciudad inabarcable ( de Luis no digo nada porque nació caminando y su resistencia es increíble, pero aún así hubo un día que yo pude más que él y seguí cuando prefirió irse al hotel a descansar ). Dara me decía : ya tendrás tiempo de descansar cuando vuelvas a casa.
Tenía razón, anoche dormí de un tirón y esta mañana me levanté sin jet lag ni cansancio.
Del viaje hay mucho que contar. Gino lo preparó todo, día por día y así salió tan bien que tengo la sensación de que no me perdería en Nueva York si ahora me dejaran allí.
El padre y el hijo no han parado en sus respectivos "oficios" fotográficos, esa ciudad es increíble y ahora vendrá la competición por ver quien la retrató mejor. A mí me quedan imágenes en la retina como, por ejemplo, los judíos en su barrio : ellas- mayores, jóvenes y niñas - con faldas por debajo de la rodilla, medias de un horrible color amarillento y pelo tapado por un pañuelo algunas, ellos con abrigo-gabardina negro, sombrero delmismo color y a ambos lados de las orejas los típicos tirabuzones. Miras y no te puedes creer que ese barrio esté en una ciudad tan siglo XXII.
Y a la vez, son los mismos que nos atendieron en una enorme tienda dedicada sólo a la fotografía, donde con una eficiencia impactante - cada vendedor a medio metro de otro y conectados cada uno ( !eran cientos ! ) a su propio ordenador desde donde hacían los pedidos al almacén y antes de acabar de pedir llegaba al vendedor- como un milagro- una caja de plástico ( transportada por unas vías que recorren el techo de cada planta ) el empleado te lo entregaba ipso facto para comprobar que era eso lo que querías. Salimos de allí asombrados por la eficacia del sistema.
Esa es una de las características que me han enamorado de América. Todo funciona con rapidez y la gente te atiende sin agobios ( si un negocio necesita a 20 yo creo que contratan a 30, todo se hace con rapidez y sin que tengas que dejarte el alma para conseguir lo que sea).
Otra característica es que siempre te tratan con amabilidad, sin adulación, son naturales y si pueden ayudar no pierden tiempo, ya están haciéndolo. No sólo me refiero a que por las calles te ayudan si te ven perdido aún antes de que lo pidas, es por todas partes. En los restaurantes lo entiendo porque sus propinas dependen de ello, pero aún así no deja de ser una ciudad que puede ser difícil para vivir y trabajar por lo que te asombra la buena voluntad y el buen ánimo con que se hace todo. Hugo - que es muy perspicaz- siempre estaba atento a esos detalles y nos los hacía ver .Tanto nos habían hablado de la entrada al país y el paso por la Aduana pero pasamos el control- muy riguroso- en menos de media hora ( había una larga cola delante de nosotros ) porque dos policías sólo estaban para agilizarla y lo hacían mientras charlaban entre ellos, sin perder de vista qué mostrador iba a quedar libre.
Cuando entras a tomar un café o comer, ya te están poniendo los vasos de agua delante- por desgracia helada, tienen esa costumbre aún en pleno invierno - ( estábamos entre 2º grados y 10º, siempre mucho frío ).



Dedicamos la mañana del domingo- como buenos newyorkinos - a pasear por Central Park, hacía un sol espléndido y había mucha gente.
Allí no nos sorprendió verlos en camiseta , pero la tarde que fuimos a Brooklyn ( qué barrio tan bonito y qué paseo al borde del río con las impresionantes vistas de Manhatan al atardecer enfrente del paseo ) pero con un frío que acuchillaba , dos parejas de novias, con vestidos ligeros, posaban para el fotógrafo...mientras se pelaban de frío, pero aún más sorprendente era ver a deportistas sudando la camiseta como si estuviéramos a 30º...Cuando llegamos al puente de Brooklyn el cielo estaba pasando del rojo violento- era un atardecer sin nubes- al naranja, después al morado y poco a poco se hizo de noche. El espectáculo se hizo aún más sobrecogedor: se fueron iluminando los rascacielos que teníamos enfrente y el mismo puente con la guirnalda de colores que siempre hemos visto, pero que no tiene nada de empalagoso ni cursi viéndolo al natural.. .El cine no ha hecho justicia a tanta belleza. Pero puedo asegurar que Gino ( y su padre ) sí que lo hicieron. Las fotos , que vimos esa noche desde las propias cámaras, son magníficas.
Dara aguantó posando para Gino- que se volvió loco fotografiando cada ángulo que nosotros ni siquiera habíamos visto - y no sentían el frío ( bueno, yo creo que ella sí, tiene un mérito que no se puede valorar si no se ha estado allí con el aire húmedo y 4º ya sin sol) . Serán las únicas fotos con paisaje humano pues Gino no quiso nunca hacer fotos ni del grupo ni individuales, y mucho menos prestarme su cámara . A Hugo y a mí nos asustaba como se plantaba en medio del tráfico para sacar fotos de la calle estrechándose por el efecto de los rascacielos, o bien sacar el ejército de coches que se le venía encima. Estoy deseando ver esas fotos porque dejarse la piel de esa manera tiene que tener sus frutos...
Otro aparte es el metro. En realidad nos pasamos el día usándolo- menudo tute le dimos a la tarjeta Metrocard, ( puede decirse que la empresa nos subvencionó el transporte) , pues no pagamos por ella ni la mitad de lo que usábamos el metro- . No tiene nada de peligroso ni de sucio ( si tenemos en cuenta lo grande que es la ciudad ) no sé cómo se las arregló Giulliani cuando fue alcalde, pero no hay peligro ni en el metro ni enla ciudad ( por supuesto no entramos en el Bronx de noche...) Hemos visitado mucho y nunca vimos nada que nos pareciera peligroso, ni robos ni tirones a la española. Claro que se venden armas como si fueran salchichones de Vich, pero la calle es muy segura. Debe haber policías de paisano en número considerable.
Y por hoy voy a dejarlo. Mañana trataré de seguir contando, porque no quiero que este viaje se me olvide y con el blog puede quedar más fijado que con mi memoria. Ciao .

domingo, 16 de marzo de 2008

Un jardin en una maceta


Era muy pequeño, debía andar por los cuatro o cinco años, cuando su abuela le puso en la mano una regadera más grande que él.
Al fondo de la casa- cerca de la playa- había un patio abierto al sol y al cielo . Sin lujo ninguno el suelo era de cemento y su uso era como lugar donde poner la ropa a secar o lo mejor, ducharse allí al volver de la playa , con un agua que salía templada pues la casa recibía agua cada dos días y había unos bidones para almacenarla en la azotea. kk

Eran baños comunitarios, entrábamos junto con los niños para quitarles bien la arena y después los íbamos despachando para dentro a que se vistieran.
Pero Hugo se había fijado en la franja de tierra que recorría - del lado opuesto a la ducha- todo el patio. Hablaba del jardín y de las flores ( que en los años que yo lo conocí no existían, ya la abuela no quería complicarse la vida ). Pero su imaginación ( ese gran tesoro del que Hugo siempre dispuso a manos, mejor, a fantasías llenas ) veía un jardín donde sólo había plantas salvajes.
La abuela - que era más juguetona que él, como buena portuguesa - entre risas le llenó la regadera para que cuidara de las plantitas. Desde entonces ya no pasaba por la casa sin comprobar como crecían aquellos hierbajos que se iban haciendo arbustos para gran felicidad de Hugo. No recuerdo si la abuela llegó a comprar alguna semilla o planta algo más decorativa. A mí sólo me hacía gracia que mi hijo no viera lo que veíamos los demás y estuviera tan entusiasmado.



El patio tenía una ventana al dormitorio desastrado donde nadie dormía y allí la abuela tenía dos cosas que recuerdo como muy representativas de su forma de ser : muchos cojines sobre un sillón, bordados por ella misma que eran su propio espejo : no trazaba ningún plan antes de ponerse a bordarlos, su imaginación iba decidiendo a medida que avanzaba, mezclando miles de colores y formas que a mí, tan racional, me desconcertaban. Años después, tras su muerte, los recogimos de la casa y con mucho cuidado los recorté para llevarlos a enmarcar y desde el momento que dejaron de ser cojines nadie queda indiferente a estos cuadros fantasiosos de la abuela portuguesa. Dije que había dos cosas en la habitación que a mí me sorprendían : la otra era unos enormes calendarios que renovaba cada año y donde no apuntaba nada, sólo tachaba con grandes trazos día a día, de manera que si estábamos acabando el mes sólo se veía un manchurrón y algún espacio limpio.
Hoy, en mi casa, lucho por conservar, más o menos claros, los calendarios que tengo en la cocina y en este cuarto: Luis hace lo mismo que su madre cuando ha tachado cada día espera a tener toda la fila para tacharla también. Él siempre gana y yo me acuerdo de abuelita.