domingo, 11 de mayo de 2008

El Ballet del Mariinski

Esta semana hemos disfrutado de dos ballets del Mariinski ( Giselle y Romeo y Julieta), que ya de entrada nos resultaban muy atractivos, por venir de donde venían y además porque no vienen con música "enlatada", traen su propia orquesta y la interpretación en ambos casos se potencia por estar muy bien ensamblados. Pero ahora me voy a desmedrar - gracias a Dios no escribo para nadie ni soy crítica al servicio de nadie . !Fue maravilloso!
En primer lugar Giselle: no lo conocía ni musicalmente y me resultaba virgen en todos los sentidos . Así se presenta también la solista ( OLesya Novikova , extraordinaria bailarina). Sobre ella recae todo el ballet, tanto el primer acto como el segundo. Además de bailar como si flotara- el personaje, en la segunda parte, así debe bailar, pues está muerta - tiene en los otros dos solistas un apoyo - especialmente el Duque Albrecht ( Evgeny Ivanchenko)- pero la intervención del cuerpo de baile y algún otro personaje central no puede comparase con el enorme esfuerzo de Giselle en toda la obra. Su actuación corre pareja a su magnífica"interpretación" ( verista, a la manera tradicional rusa ) . Vives su alegría, enamoramiento, desolación y locura- tras el desengaño amoroso- y su vida tras la muerte. Te emociona y traspasa, algo que en el Arte debía ser condición inludible, sientes su drama a la vez que no dejas de admirar la belleza del cuadro de la segunda escena . Un bosque de ultratumba envuelto un ambiente misterioso producido por una espectacular iluminación fría entre verde, blanca y azul, semi en penumbras.
Al salir todos coincidíamos en que - efectivamente- era un ballet con montaje , escenografía y coreografía "en el túnel del tiempo" , no al estilo de los de Maurice Béjart u otro americano, pero tan perfecto en lo que pretendía que no podíamos pedir más.
La orquesta, dirigida por una joven rusa ( Svetlana Filipovich ) sonó magnífica y su dirección, llena de energía- al principio nos hizo pensar en que nos distraería del ballet, pues movía manos y cuerpo con una gran fuerza, pero no fue así. Desde que entra el ballet ya no tienes ojos para nada más.
Pero la gran sorpresa fue al día siguiente con ROMEO Y JULIETA . Delumbrante. No hay palabras para descrbir esta perfección. La belleza de los cuadros- que van sucediéndose con gran rapidez- va in crescendo. Son cada vez más hermosos hasta las escenas finales de la muerte y el entierro de Julieta- estos sobrecogedores por su dificultad y extraordinaria belleza de pases de baile, coreografía, escenografía e interpretación. En un espectáculo total , donde el movimiento de masas en los momentos de enfrentamiento entre Capuletos y Montescos o las escenas del baile en palacio, o las escenas entremezcladas de solistas y resto del cuerpo de baile , todo resultaba brillante y perfecto. No quiero compararlo con Giselle pues uno es como oir una sonata por un pianista sensible y otro un emocionante concierto por una gran orquesta.
A propósito de orquesta, este ballet sigue el Romeo y Julieta de Prokofief y es tan hermosa o más que el propio ballet y aquí si que se me iba el oído... perdiendo concentración en la escena, pero es que también la dirección fue magnífica y la partitura un derroche de arte.
El pueblo ruso no ha tenido suerte, políticamente hablando, pero sí que ha disfrutado de la cultura y eso es algo en que tenemos que copiarles. Este ballet sería disfrutado por todos los públicos si se hiciera un esfuerzo económico por parte del Gobierno en apoyar la cultura, subvencionando y fomentando el acercamiento a la música, el teatro, cine o cualquier manifestación cultural . La vulgarización emprendida por los medios de masas ( prensa y TV ) tendría que tener coto ( no quiero oir lo de "censurar la libre expresión de los medios" son bobadas para tapar el que se está dando pan y circo cada vez más descaradamente. No hay programas de divulgación con interés, y los pocos que se hacen, se quedan enlatados en los archivos de TV o se pasan de madrugada...

1 comentario:

Juan Carlos Domínguez Siemens dijo...

Cierto lo que dices, donde quedaran aquellos estudio1 que tantas obras de bun teatro trajeron a los hogares españoles. Muchas gracias por tus palabras en mi blog. Un abrazo, Juan Carlos