lunes, 18 de febrero de 2008

Una semana

He pasado encerrada cuatro días por culpa de un catarro. Eso me permitió leer, por fin, "El niño con el pijama a rayas". Las historias en que el narrador adopta , vive y cuenta como si fuera el niño narrando, me encantan si hay la suficiente inocencia y se sabe hacer. La contraposición de dos mundo ( en este caso, cuatro mundos: adultos, niños, carceleros y encerrados ...por no entrar en más detalles ) es muy rica en matices y este irlandés- cuyo nombre ahora no me viene a la cabeza- ha sido capaz hasta de presentar una inmensa tragedia y sólo hacerte sentir una gran ternura.No busca lágrimas ni sensiblerías baratas.Son, en mi opinión, sus dos principales virtudes. Se lee de un tirón, aunque yo lo alargué a dos tardes porque me estaba gustando mucho y no quería acabarlo tan pronto.
Luego empecé "Diario de una buena vecina" de Doris Lessing de quien - lo reconozco-no había leido nada.
Soy mujer y feminista "en familia", no llevo el sello guerrillero, pero defiendo nuestros derechos siempre que los veo atacados. Pero no había leido a Lessing y ahora lo haré . Me gusta mucho como escribe y ahora veo que "El cuaderno dorado" no debe ser ningún alegato panfletario.

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